Vehículo eléctrico: potencia a contratar y tipo de carga

En general, es posible recargar un vehículo eléctrico con la potencia contratada de un punto de suministro tipo. Ahora bien, hay muchos factores implicados y hay que estudiar bien cada caso para evitar problemas.

Para valorar si la potencia contratada en un punto de suministro con presencia de un punto de recarga de vehículo eléctrico es adecuada, hay que tener en cuenta que la potencia contratada limita la velocidad de recarga de la batería. Por ejemplo, si tienes una potencia contratada de 4,6 kW, esta es la máxima potencia a la que podrás recargar aunque el punto de recarga pueda hacerlo con un valor superior.

Es importante tenerlo presente porque tanto la potencia contratada en un determinado punto de suministro como la potencia del punto de recarga del vehículo eléctrico determinan la velocidad a la que se llena la batería: a mayor potencia contratada y mayor potencia del punto de recarga, menor el tiempo necesario para recargarla. (Ver tabla.)

Debes tener en cuenta que si haces recargas rápidas, el desgaste de la batería también es más rápido. Así, siempre que puedas y con el fin de alargar la vida de la batería, te interesará hacer recargas lo más lento posible.

Según la velocidad, se puede hablar de tres tipos de recarga: lenta, semirrápida o rápida.

Según el tipo de enchufe, se pueden distinguir cuatro modalidades de recarga:

Modalidad 1: recarga desde un enchufe de uso general, sin comunicación ni control de la recarga. Lento y poco seguro, no es recomendable, pero se puede utilizar si no hay ninguna otra opción.

Modalidad 2: desde un enchufe de uso general, con protecciones y controles en el mismo cable. Un poco más rápido, sigue siendo poco seguro, pero protege el vehículo de sobrecargas.

Modalidad 3: desde un punto especialmente diseñado para la recarga de vehículos eléctricos. Permite una recarga más rápida y es muy seguro, tanto para el vehículo como para la instalación eléctrica. Es la mejor alternativa para la recarga habitual, ya que dispone de más funcionalidades para controlar la recarga.

Modalidad 4: desde un punto de suministro especialmente diseñado para ello, con corriente continua de alta potencia. Muy rápido y seguro, pero supone un mayor desgaste. Recomendado para usos puntuales, habitualmente están ubicados en estaciones de servicio o similares.

Así, según las diferentes características, y para una batería de unos 40 kWh de capacidad estos serían las características en cada caso:

Tipo de recarga Potencia e intensidad Modalidad de carga Tiempo estimado (carga 70-80%) Tiempo estimado
(carga llena)
Localización del punto de recarga
Lenta Monofásica:3,7 kW - 16 A
Trifásica:
11 kW - 16 A
1, 2, 3 Monofásica: 5 - 6 h
Trifásica: 1 - 2 h
Monofásica: 8 - 9 h
Trifásica: 3 h
Viviendas, puestos de trabajo...
Semirrápida Monofásica:7,4-14,5 kW 32-63 A
Trifásica 22-44 kW - 32-63A
3 Monofásica 2 - 3 h
Trifásica 30'- 1 h
Monofásica 3 - 5 h
Trifásica 30'- 1 h
Centros comerciales, aparcamientos públicos...
Rápida Corriente continua 240 kW - 400A
Corriente alterna 220 kW - 250A
4 20’ 30’ Estaciones de servicio

Potencia a contratar si el punto de carga se encuentra en la vivienda

Para decidir la potencia a contratar, ante todo debes tener en cuenta los argumentos que explicamos en este artículo: ¿Cómo puedo saber la potencia que necesito?

Si, además, dispones del punto de carga en tu vivienda, debes tener en cuenta estos otros factores:

  • La potencia de todos los elementos y aparatos que querrás tener conectados en el momento en el que se suele recargar el vehículo.
  • La frecuencia con la que necesites recargar el vehículo según los kilómetros diarios.
  • El tipo de punto de recarga de que dispongas.
  • El tiempo disponible para la recarga: por ejemplo, usualmente durante la noche tendrás más tiempo para poder recargar el vehículo que durante el día.

Veamos un ejemplo de una persona que diariamente utilice el vehículo 16 kWh (recorre 100 km de media y suponemos un uso eléctrico por kilómetro de 16 kWh / 100 km) y dispone de al menos 10 horas de tiempo para recargar el vehículo. Entonces, haciendo el cálculo (16 kWh / 10 h = 1,6 kW), podemos concluir que solamente necesita 1,6 kW para cargar el coche y tenerlo al 100% al día siguiente.

[1] El vehículo eléctrico se puede cargar con corriente alterna o corriente continua. En corriente continua (que es la usual para modalidades de recarga 4) es el cargador lo que modifica el voltaje y la intensidad según lo que le comunica el vehículo. En corriente alterna (el tipo de corriente disponible en la red de distribución y en los hogares) hay un inversor interno dentro del vehículo que transforma la corriente a continua, para cargar la batería. Cada coche tiene su tipo de inversor (monofásico o trifásico) y potencia máxima que puede cargar la batería.

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